PUÇOL VCF I PROU

PEPE CLARAMUNT

LA NOCHE DE PUCHADES




   El 8 de diciembre de 1959, Mestalla despidió a uno de sus grandes ídolos de todos los tiempos: Antonio Puchades. El jugador de Sueca se retiró del fútbol y la afición valencianista le tributó un merecido homenaje. La figura de Puchades simboliza la fidelidad y la entrega a unos colores. El centrocampista de Sueca ha sido siempre punto de referencia obligada para el valencianismo. Su nombre evoca, no solo un periodo concreto de la historia, sino que tiene consideraciones de mayor rango: Puchades es considerado, de forma unánime, el mejor futbolista valenciano de todos los tiempos.
   La despedida de Puchades ha sido el partido de homenaje más emotivo de cuantos se han celebrado en Mestalla. Tras doce temporadas  en el VCF, al que llego procedente del CD Mestalla, Puchades colgó las botas. Una dolencia en la espalda precipitó la decisión. Puchades prefirió retirarse al ver que los dolores le impedían rendir al nivel deseado y no prorrogó su contrato con el Valencia al acabar la temporada 58-59. El club valencianista organizó un partido homenaje ante el Olympique de Niza.
   Puchades vistió aquel dia por última vez la camiseta blanca. Mestalla le rindió como prueba de gratitud a un hombre sencillo cuya trayectoria habia estado marcada, no sólo por la entrega y el sacrificio, sino también por una capacidad portentosa para jugar en beneficio del equipo.
   Puchades lo dio todo por el Valencia y aceptó el partido homenaje por su valor sentimental, sin importarle demasiado el beneficio ecónomico. Queria tener la oportunidad de de despedirse del público de Mestalla que lo idolatraba. Al lado de Pasieguito ha formado la linea media más famosa en la historia del Valencia.
   Puchades, internacional, mundialista, campeón con el Valencia, se fue del terreno de juego entre aclamaciones. Al retirarse cabizbajo hacia los vestuarios, en Mestalla surgió una sensación  de amargura. Los aficionados presentes comprendieron que se iba un futbolista que habia marcado una época y que su hueco no lo podría cubrir nadie. Puchades abandonaba el fútbol para volver a su pueblo, a vivir entre arrozales y reunirse con los amigos en el casino. Una vida tranquila, apartada del fútbol, de un hombre humilde al que la notoriedad y la fama no le agradaban.
   Aquel homenaje marcó un hito. El público respondió y las gradas presentaron un aspecto magnífico. La organización  fue perfecta. El Valencia goleó por 5-1 a los franceses con dos goles de Mañó, uno del brasileño Didí, cedido por el Real Madrid, y otros dos marcados por Joel y Roberto.
   Antes del partido, los integrantes de las secciones deportivas del Valencia desfilaron por el terreno de juego y formaron con sus cuerpos el nombre de Puchades sobre el césped. Aquellos prolegómenos  dieron paso al encuentro en el que el homenajeado participó hasta que fue sustituido por Roberto. La leyenda forjada por Puchades desde que debutó en Vigo la temporada 46-47 alcanzó aquella noche su cénit.
Paco Lloret.

About Author Mohamed Abu 'l-Gharaniq

when an unknown printer took a galley of type and scrambled it to make a type specimen book. It has survived not only five centuries.

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